viernes, 28 de julio de 2017

Una de Tiros

Una de Tiros

-dedicado a mi amigo Guidofa, que un día me retó por escribir muchas historias de amor pero nunca una de tiros-

Las 22:28 sólo distaban dos minutos del toque de queda, y luego cinco más hasta el fin del suministro eléctrico diario, pero a Marga esto no le impedía terminar las tareas de la casa todos los días a esa misma hora. Con precisión mecánica, guardaba el último plato de la cena tras lavarlo y secarlo. En la relativa calma que suponían las noches desde que se había impuesto el toque de queda, el silencio era más bien un murmullo ahogado por paredes macizas y ventanas tapiadas. A las 22:35 reinaría el verdadero silencio, todos los electrodomésticos apagados sin previo aviso. Dicha rutina se repetía, para Marga y para todos en la Gran Confederación, noche tras noche desde el inicio de la guerra civil.

A las 22:29 sonaban los altoparlantes ubicados en cada esquina de la ciudad, en cada ciudad de la Gran Confederación. "Último minuto para el toque de queda. Todos los ciudadanos deben estar en un asentamiento privado. Repetimos: último minuto para el toque de queda. Sólo se permiten fuerzas de seguridad en los espacios públicos. Ha comenzado el toque de queda. Buenas noches." El eco de la estridente voz se perdía en las calles vacías mientras Marga volvía a cuestionarse la naturaleza del misterioso locutor. A veces lo imaginaba como un afable hombre mayor, otras como un joven oficial del ejército. Había quien opinaba que en realidad no existía tal persona, que el mensaje estaba pregrabado con una voz artificial generada por computadora, pero ella sentía que cada noche el comunicado era levemente diferente al anterior; no en su contenido, sino en sus modos. En algunas ocasiones, la voz se le hacía más severa y otras rozaba en lo fraternal, como si sus órdenes fuesen más bien un sabio consejo.

Esa noche, exactamente a las 22:31, un sonido arrancó a Marga de sus divagaciones. Se dirigía a  su habitación, ubicada en la planta alta de la casa, cuando escuchó un ruido de tambor. Se paralizó un instante y luego echó a correr. Con los ojos tan abiertos como sus párpados se lo permitían, se abalanzó hacia las escaleras y comenzó a subirlas con desesperación. La percusión que había escuchado había sido de un tambor, sí, pero uno de revólver.

-¡Noah, hijo! -gritó mientras daba zancadas para subir los escalones de dos en dos- ¡Subí, que están disparando!

Marga recordaba las palabras de su marido, el Sargento Fabio Delnor, muerto en un enfrentamiento contra las fuerzas separatistas: "Cuando escuchen disparos, siempre, siempre vayan a los pisos superiores. Los que tiramos, vamos de a pie; los helicópteros y esos vehículos artillados sólo están ahí para que la gente sienta su presencia, las municiones no alcanzan para proveerlos a todos. Además, tenemos órdenes estrictas de no disparar a matar, por lo que no apuntamos más allá de las rodillas. Un tiro en la rodilla paraliza al instante y es tan doloroso que esos rebeldes prefieren entregarse y confesar con tal de que les quitemos las astillas de rótula que se les clavan en la carne. Los queremos vivos para que nos cuenten todos sus secretos..." Fue una pena que Fabio no tuviera en cuenta que la guerrilla no seguía las mismas órdenes y que, a diferencia suya, ellos no lo necesitaban con vida.

Aún no eran las 22:32 cuando Marga llegó a su habitación. El aparato de televisión se hacía oír aún del otro lado de la puerta cerrada; en su pantalla se transmitían las imágenes de la película nocturna, generalmente una de tiros sobre un cabo que lograba el rango de general gracias a sus hazañas, realizadas siempre en nombre de la Gran Confederación. Era importante mostrar el carácter generoso de la Gran Confederación e incentivar a los niños a seguir la carrera militar pero, por sobre todas las cosas, era primordial acentuar la grandeza de la Gran Confederación. Referirse a ella sólo como "la Confederación" era una actitud de desprecio, un claro signo de disidencia. No, era obligatorio hablar siempre de la Gran Confederación, tanto así que "gran" era la primera palabra que aprendían a decir la mayoría de los niños.

El drama épico alcanzaba su clímax en la pantalla cuando Marga abrió la puerta. Frente a ella, Noah yacía tendido en la cama. Los disparos, los ficticios, estallaban en la TV. El disparo, el real, resonaba en la mente de una madre destrozada.

A las 22:35, todo se volvió oscuridad. Marga lloró hasta el amanecer.

domingo, 11 de junio de 2017

La verdad llora en lugares

La verdad llora en lugares oscuros para que el alma no la vea.
El alma, risueña, no la ve y no la quiere ver.
La teme.
La anhela pero le aterra.
Lo duro y áspero de la realidad amenazan con explotar la burbuja de lo ideal.
O, peor, ahogan al alma en su propia prisión.

Así, entonces, me pregunto,
¿vale algo la pena?
Y lloramos la verdad y yo y vos y todos.

lunes, 26 de septiembre de 2016

La gente se ata a otras personas para poder ahorcarse mejor

"Te ves tan hermosa
cuando estás triste
que quisiera encerrarte
en una cajita de cristal
para que te quedes así,
infelizmente bella,
para siempre."

"Quiero plantarte en una maceta
en el jardín de mi casa,
regarte todos los días
para que crezcas fuerte,
pero que no puedas irte
a ningún lado jamás
a menos que yo te lleve."

"Me alegra que seas inseguro,
completamente imperfecto,
así no me siento menos,
así me ves superior,
y creés siempre erróneamente
que nunca vas a tener
a nadie mejor que yo."

"Y que llores por las noches
así espanto a tus fantasmas;
acariciar tu pelo
y decirte que todo
va a estar bien
es tocar el cielo
con el alma."

La gente se ata
a otra gente
para poder
ahorcarse
mejor.

Se regocijan en problemas ajenos
para ignorar los propios
por un rato más;
quieren protagonizar
el musical de tu vida
cuando no pueden ni silbar
la Oda a la Alegría.

-el 73% de las relaciones humanas me parecen algo enfermizo y horrible-

domingo, 28 de agosto de 2016

Mini

-mi amigo Chama compuso este temazo https://soundcloud.com/ivanjimenezchg/mini201 y por algún motivo le canté esto encima; creo que quedó lindo pero igual nunca van a escucharlo-

Ya no hago más
que ver atrás.
Quise escapar
a otro lugar
para no
encontrarte.

Y me seguís
no sé por qué
si podés ser
quien quieras ser
andá a ser feliz
por ahí.

Ya van tres años
te sigo esperando
y estoy cansado
de sentirme atado
a vos.



-por cierto, les cuento que el proyecto del libro sigue en pie; ya lo tenía editado y estuve recorriendo imprentas para plasmarlo de una vez, el problema es que las tiradas mínimas que me imprimen son de más libros de los que pensaba sacar (y de los que podría vender) así que obviamente el precio es mucho más caro, no por libro sino por la edición entera. ahora, de esto ya pasó su tiempo y seguí escribiendo algunas cosas que me gustaría incluir así que capaz le pegue una revisión a esa versión editada para incluir material nuevo. cualquier cosa, no sé, les chiflo-

sábado, 4 de junio de 2016

Pequeña Confesión al Pie de Página

alguna vez te dije
te conté
que cuando estoy triste
(más seguido de lo que parece
de lo que me gusta admitir)
juego mucho al Solitario Spider?
así corte compulsivamente
para no pensar
mientras escucho las canciones
que puntué con dos estrellas
porque capaz encuentro una
a la que antes no le di tanta bola
pero que en realidad era lo mejor
un temazo
obra maestra
y la mar en coche.

-una vez estaba tan bajón que me di vuelta el Portal 1 de corrido dos veces seguidas en una tarde, la primera en el modo normal y la segunda con los comentarios de los desarrolladores-

lunes, 21 de marzo de 2016

Luna y Sol

Si ella es la Luna
entonces yo
soy el Sol.
He dicho.

Blanca,
fría,
cambiante,
hermosa
y tan, tan
distante.

El calor,
la luz
con la que intento bañarla,
todo lo refleja;
lo regala a otros
que se enamoran de su pálido brillo,
de su mística de amante imposible
y perfecta a la vez.

Nunca una promesa de amor
se hizo en nombre del Sol,
todos juran o exigen la Luna.

"El secreto no es buscar
compañeros perfectos,
es convertirse en uno."
¿Cómo se supone que lo logre
si mi fuego todo lo mata
y soy consciente de que,
a cada segundo que pasa
estoy más pronto a convertirme
en una puta supernova?

martes, 15 de marzo de 2016

Tarde Fría de Verano

La puta madre.
Veranos eran los de antes,
cuando iba al club
en bici tipo dos de la tarde;
vos tomabas sol y yo
te jodía desde la pile,
y el boludo de tu hermano
que se hacía el malo con los más chicos.
Qué gordo gil, por Dios.
Y qué gil también yo
por enamorarme de vos
que tomabas sol en el club
y yo te jodía desde la pileta
para que me registres,
para que me ubiques;
y hoy,
tantos años después,
te quiero igual
(o capaz que más)
que en esos veranos de verdad
cuando iba al club en bici
y me bancaba al infumable de tu hermano.

-gente, qué tal, les cuento que estuve editando un poco el blog: saqué muchas entradas, casi la mitad, porque hace ya un tiempo las compilé a todas las que (a mi parecer) valían la pena en un pequeño librito. hace meses que lo tengo listo, desde noviembre de 2015, pero todavía no me acerqué a ninguna editorial/imprenta porque 1.tengo que averiguar sobre el tema de los derechos de autor 2.soy un pajero, sobre todas las cosas.
PD: esto no fue una entrada autobiográfica, iba al club cuando era un grasiento prepuber pero no es un recuerdo que guarde con nostalgia-